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Flying with Allergy Symptoms

NO DEJES QUE LA ALERGIA ESTROPEE TU VIAJE

CONSEJOS PARA VOLAR CON ALERGIA.

Desde los alérgenos que viajan con nosotros, a la calidad del aire durante el vuelo, viajar con alergia puede resultar problemático para muchas personas que padecen alergia. Analicemos lo que hace que tu experiencia de vuelo sea tan incómoda y te explicamos lo que puedes hacer para mejorarla.

¡ALÉRGENOS, TODOS A BORDO!

Cada vez que entras en un avión, puedes compartir espacio de cabina con innumerables ácaros del polvo microscópicos.  Los ácaros del polvo doméstico pueden entrar en la cabina del avión a través de la ropa, la piel, los alimentos y el equipaje de los pasajeros.

Al igual que los seres humanos, los ácaros del polvo viajan en los aviones a destinos extranjeros, donde forman nuevas poblaciones con las especies locales (como las especies de ácaros del polvo americanas y europeas). Otros alérgenos, como el polen, pueden entrar en la cabina pegados al pelo y la ropa de los pasajeros.

SÍNTOMAS DURANTE EL VUELO

Los ácaros del polvo y el polen no son lo único de lo que hay que preocuparse al viajar con alergia. Los cambios en la presión de la cabina durante el despegue y el aterrizaje pueden agravar la inflamación ya presente de los senos nasales, causando dolor y molestias.

El aire de los aviones tiende también a ser seco, con menos de un 20 por ciento de humedad (en comparación con la humedad en las casas, que típicamente es mayor del 30 por ciento). Esto no solo puede hacer que te sientas deshidratado, sino que también puede causar molestias en los ojos, la boca y la nariz y agravar los síntomas de tu alergia.

CÓMO VOLAR CON ALERGIA

Volar con alergia no tiene por qué ser incómodo. Para empezar, mantente hidratado bebiendo mucha agua y evitando las bebidas alcohólicas y con cafeína. Esto ayudará a hacer que el moco nasal sea fluido y aliviará la congestión nasal.

FLONASE® proporciona 24 horas de alivio de los principales síntomas de la alergia como congestión nasal, estornudos, goteo nasal, picor de nariz y picor y lagrimeo de ojos. Con la preparación adecuada, volar no tiene por qué ser incómodo, por lo que debes asegurarte de planificarlo con tiempo.